Carta del apóstol San Pablo a los Romanos – Según la biblia
Queridos hermanos en Cristo,
¡Que la paz de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes! Es con gran alegría que me dirijo a ustedes a través de esta carta, en la cual quiero compartirles las maravillosas palabras de fe y esperanza que el Espíritu Santo ha inspirado en mi corazón.
En esta carta, quiero recordarles la importancia de vivir una vida conforme a la voluntad de Dios y la necesidad de vivir en amor y armonía con nuestros prójimos. La fe en Jesucristo nos ha liberado del pecado y nos ha dado una nueva vida en Él. A través de esta carta, quiero fortalecer vuestra fe y recordaros el amor y la gracia de nuestro Salvador.
Fe en Jesucristo y la justicia de Dios
La justicia de Dios se revela a través de la fe en Jesucristo. Sea judío o gentil, todos hemos pecado y estamos necesitados de la gracia redentora de Dios. En la cruz, Jesús ofreció su vida como sacrificio por nuestros pecados, y a través de la fe en Él, somos justificados delante de Dios. Ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia de Dios.
Para recordar:
- La fe en Jesucristo nos justifica delante de Dios.
- Jesús es la piedra angular de nuestra salvación.
- La gracia de Dios nos ha liberado del poder del pecado y de la condenación eterna.
Vida en santidad y amor al prójimo
Nuestra fe en Jesucristo debe transformar nuestras vidas y llevarnos a vivir en santidad. Debemos ofrecer nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Esto implica renunciar a los deseos de la carne y vivir según el Espíritu.
Además, es fundamental amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos. Vivamos en armonía unos con otros, mostrando misericordia y compasión hacia aquellos que sufren. Debemos vencer el mal con el bien y no ser vencidos por él.
Para recordar:
- La fe en Jesucristo nos llama a vivir en santidad.
- Debemos amar a nuestros prójimos y mostrar compasión hacia ellos.
- No debemos dejarnos vencer por el mal, sino vencer el mal con el bien.
Perseverancia en la fe y la oración
En tiempos difíciles, es fundamental mantenernos firmes en la fe y perseverar en la oración. La comunión con Dios nos fortalece y nos da discernimiento y sabiduría para enfrentar los desafíos de la vida. Confíen en el poder del Espíritu Santo que ha sido derramado sobre ustedes.
En la oración, comuniquemos nuestras necesidades a Dios y pongamos nuestra confianza en Él. El Señor es fiel y responderá a nuestras oraciones según su voluntad y en su tiempo perfecto.
Para recordar:
- Perseveremos en la fe y la oración en todo momento.
- La comunión con Dios fortalece nuestra fe y nos da sabiduría y discernimiento.
- Confíen en el poder del Espíritu Santo que mora en ustedes.
Hermanos, les dejo estas palabras de ánimo y exhortación, confiando en que el Espíritu Santo las haga fructificar en sus vidas. Recordemos siempre el amor y la gracia de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha dado la victoria sobre el pecado y nos ha llamado a vivir en santidad y amor. Oremos unos por otros y sigamos perseverando en la fe.
Que la paz y la gracia de nuestro Señor Jesucristo estén con todos ustedes. Amén.
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